Cada 8 de marzo el deporte también se detiene a mirar su propia historia. El Día Internacional de la Mujer no es simplemente una fecha simbólica, sino un recordatorio de las luchas que muchas mujeres debieron atravesar para ocupar espacios que durante décadas parecían reservados para los hombres. En San Martín, el crecimiento del fútbol femenino tiene nombres propios y uno de los más representativos es el de María Soledad Miranda Villagra, actual coordinadora general del área y entrenadora de arqueras.

Su vínculo con el fútbol femenino comenzó mucho antes de que el deporte tuviera la visibilidad que hoy empieza a ganar. Miranda Villagra fue una de las pioneras que participó de los primeros pasos del fútbol femenino en Tucumán y en el club. “Estoy desde los inicios del fútbol femenino en 1997. Hoy poder ocupar este rol ya no como jugadora sino desde la conducción es una satisfacción enorme”, explicó.

Su historia dentro del club tuvo varios capítulos. Primero como jugadora, luego como referente y finalmente como formadora. Cuando decidió retirarse de la actividad en 2022, eligió seguir aportando desde otro lugar, con un objetivo claro: transmitir la experiencia acumulada a las nuevas generaciones. “Haber vivido tanta lucha y sacrificio hace que quiera transmitir esa experiencia a las nuevas jugadoras”, contó Villagra.

Ese proceso también se refleja en el crecimiento de las divisiones formativas del club. Hoy el proyecto del fútbol femenino en San Martín tiene como base el desarrollo de niñas que comienzan su camino dentro del deporte desde edades tempranas. “Nuestro proyecto tiene como base la etapa infantil. Hoy tenemos más de 100 niñas dentro de la escuela formativa”, señaló.

Un semillero que sigue creciendo

Para Miranda Villagra, uno de los cambios más importantes que dejó el desarrollo del fútbol femenino es el acompañamiento familiar que hoy tienen las niñas que se acercan al club. “Hoy es hermoso ver a padres, madres y abuelos acompañando a sus hijas a entrenar”, destacó. Esa escena, que años atrás era poco habitual, hoy representa una de las señales más claras del crecimiento del deporte.